Computación en la Nube: Un servicio en auge este 2020, pero no tan novedoso

Computación en la Nube

¿Qué es la nube? ¿Dónde está la nube? ¿Nos encontramos en la nube en este momento? Todas estas preguntas seguramente nos las hemos hecho o las hayamos escuchado. Y eso es porque el término Computación en la nube, hoy en día, está en todas partes.

En términos muy simples, la computación en la nube significa almacenar y acceder a programas por medio de Internet en lugar de hacerlo en el disco duro de una computadora. Por otro lado, la “nube” es solamente una metáfora de Internet. Se remonta a los días de los diagramas de flujo y presentaciones que representaban la gigantesca infraestructura de servidores de Internet como una nube hinchada aceptando conexiones de cualquier parte y distribuyendo conexiones mientras flota.

Con estas 121 palabras podríamos dar por terminado este artículo. Sin embargo, la computación en la nube es mucho más que eso. Esta pequeña definición nos generaría mucha más confusión, haciéndonos creer que todo lo que está en Internet es la nube.

Actualmente, las empresas están aprovechando la nube como el habilitador clave para completar o complementar su transformación digital, y la pandemia del COVID-19 ha acelerado aún más este mandato, como lo mencionamos en el artículo sobre Transformación Digital.

La nube se está convirtiendo en uno de los principales elementos de la agenda de la mayoría de las empresas grandes, medianas o pequeñas, a medida que están pasando de un enfoque fragmentado a una transformación digital más integral, teniendo a la nube como núcleo. Los ganadores del mañana serán los que naveguen por este cambio rápidamente, tomen a tiempo las decisiones correctas y se junten con los socios adecuados para aumentar sus propias capacidades.

Este artículo es una pequeña guía (de muchas que estamos preparando) para ayudar a las personas y las empresas a entender un poco el concepto de computación en la nube y de esta forma aceleren su migración a la nube.

Definición de la Computación en la Nube

¿Qué es la Computación en la Nube?

La Computación en la Nube (Cloud Computing o simplemente Cloud), hace referencia a una idea de tecnología y a un modelo de negocios que hace entrega de diferentes servicios por medio de Internet. Estos recursos incluyen herramientas y aplicaciones tan diversas como el almacenamiento de datos, servidores, bases de datos, redes, desarrollo y uso de aplicaciones y software, todo esto bajo una misma concepción: todo sucede en la nube. 

Según Wikipedia,“La computación en la nube, conocida también como servicios en la nube, informática en la nube, nube de cómputo o nube de conceptos, es un paradigma que permite ofrecer servicios de computación a través de una red, que usualmente es Internet. Todo lo que una persona posee en un sistema informático, se ofrece como un servicio y los usuarios hacen uso de esos servicios sin preocuparse de lo que hay detrás de ellos”

Esto quiere decir que, una persona en lugar de mantener los archivos en el disco duro de su computadora o en algún medio de almacenamiento extraíble, puede guardar sus archivos en la nube y acceder a ellos y al software que permite ejecutarlos, desde cualquier lugar y dispositivo siempre y cuando tenga conexión a Internet. Esto da la flexibilidad de operar con estos datos en la red sin necesidad de acumular discos duros o memorias extraíbles en casa o la oficina.

La computación en la nube es una opción popular para muchas personas y para las organizaciones, por una serie de razones que incluyen el ahorro de costos, mayor productividad, velocidad y eficiencia, rendimiento y seguridad.

A pesar que su exótico nombre nos hace pensar que es algo muy novedoso, ciertamente no lo es tanto. Desde hace bastantes años los grandes proveedores de servicios de correo electrónico como Google y Microsoft (antes Hotmail) nos han ofrecido diversas opciones, comenzando con el email, por supuesto, (Gmail y Outlook), almacenamiento en la nube (Drive y OneDrive), aplicaciones ofimáticas (Google Docs y Office 365), entre muchas otras.

¿Qué es cloud y que no es cloud?

Hay que tomar en cuenta que no todo lo que ocurre en Internet puede ser catalogado como Cloud. Internet es un universo que posee básicamente dos cosas: publicación de información (como las que estás leyendo) y la oferta de servicios (como los que ofrece una empresa de hosting). La sola publicación de información no forma parte de un modelo de Computación en la Nube.

Internet también es una gran plataforma para generar negocios relacionados con los servicios de diversa naturaleza y formato que se pueden dividir en dos grupos: los servicios que utilizan la red como canal y los que se encuentran en la red y ofrecen recursos propios.

Pero ¿Cuál es la diferencia? Con respecto a los primeros podemos colocar como ejemplo a los bancos que ofrecen a sus clientes servicio de transacciones, oficina virtual, consulta de saldos, entre otros. En este caso, el uso de Internet es solo un canal de comunicación. Estos servicios no se consideran computación en la nube.

En cuanto al segundo grupo, los servicios que se encuentran en la red y ofrecen recursos propios, como se mencionó antes, destacan las empresas de hosting, que nos permiten guardar información fuera de nuestras computadoras, es decir en sus propios servidores y que nosotros podemos acceder a ellos por medio de una red de comunicaciones desde cualquier dispositivo que tenga acceso.

Otro ejemplo es el correo electrónico, ya que tanto la aplicación que utilizamos como todos los datos que intercambiamos con nuestros contactos se encuentran almacenados en los servidores de las empresas que ofrecen el servicio. Estos son servicios de computación en la nube.

Computacion en la nube Importante

¿Por qué es importante la computación en la nube?

Antes de la existencia de la computación en la nube, las empresas tenían que almacenar sus datos y software en sus propios discos duros y servidores (aún un gran número lo hace). Cuanto más aumentaba el tamaño de la empresa, más almacenamiento necesitaban. Esta forma de tratar los datos no es escalable en un corto periodo de tiempo. Por ejemplo, si en algún momento dado, empieza a correr la voz sobre el buen servicio o productos de una empresa y de repente tiene muchos pedidos o una gran cantidad de tráfico interno, es muy probable que sus servidores colapsen. Un negocio próspero, sin soluciones de computación en la nube, significa mucho trabajo extra para el departamento de TI.

Otro problema importante es la pérdida de datos. Cuando empezaron a salir los discos duros de gran tamaño, muchas empresas invirtieron una gran cantidad de dinero en adquirirlos para tener un mayor espacio de almacenamiento. El inconveniente se presenta cuando estos discos fallan, por algún daño bien sea a nivel de software (virus, malware) o a nivel de hardware (mecánica o en la electrónica) y la organización pierde los datos, si no tiene una política de respaldos constante.

No solo las empresas se benefician de la computación en la nube. La nube también ha transformado nuestras vidas como individuos. Muchos de nosotros usamos servicios en la nube todos los días. Cuando actualizamos nuestro estado en las redes sociales, compartimos la nueva serie que empezamos a ver o realizamos la modificación de algún archivo, lo más probable es que usemos aplicaciones alojadas en servicios en la nube, como las soluciones de ofimática mencionadas antes. Se accede a estas aplicaciones a través de una conexión a Internet en lugar de instalarlas en nuestros discos duros o dispositivos.

Computación en la Nube Término

¿Por qué se le llama nube?

Si queremos entender los comienzos de la nube y el por qué del uso de este término, tenemos que remontarnos a la prehistoria de Internet. A pesar de que este concepto surgió aproximadamente en 1990, algunos precursores de la informática anticiparon el destino de las redes de computadoras en la década de los 60. J.C.R. Liclkider, que participó en el desarrollo de ARPANET, la red de computadoras creadas por encargo del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, y John McCarthy, quien acuñó el término Inteligencia Artificial, fueron dos de los más importantes visionarios de lo que, en el futuro, se convertiría en la nube.

Licklider delineó las primeras ideas de una red de computadoras de alcance global por allá en el año 1962, en conversaciones sobre el concepto de una “Red Computacional Intergaláctica”. Estas ideas incluían gran parte de la esencia de lo que hoy se conoce como Internet. El estadounidense describió en varios documentos algunas de las aplicaciones que se le podían dar a la red y predijo la utilización de las redes para soportar comunidades de usuarios con intereses comunes sin importar el lugar donde estos se encontraran. Por otro lado, McCarthy afirmaba lo siguiente: “La computación algún día estará organizada como un servicio público, así como lo es la electricidad o el agua”.

Ese fue la semilla inicial, pero la aplicación de la nube tal y como la conocemos hoy, tuvo sus inicios en los años 80, cuando algunas tareas comenzaron a tomar cuerpo en una red de computadoras en vez de hacerlo en un único equipo. De esta forma, se repartía la tarea entre varias máquinas, destinando menos recursos del sistema para entregar el servicio a los usuarios.

De este modo, el término comenzó a utilizarse para aludir inicialmente a las redes de telefonía, como una manera de referirse a algo por lo que un usuario no debe preocuparse, para luego ser trasladada al mundo de la infraestructura informática.

La palabra nube fue empleada por vez primera dentro del ambiente académico en 1997 por el catedrático Ramnath Chellapa, el cual lo definió “como un nuevo paradigma de computación”. Luego, en 1999, la empresa Salesforce fue la primera en introducir la expresión “Software como un Servicio” (SaaS por sus siglas en inglés), ofreciendo aplicaciones empresariales por medio de un sitio web.

Como mencionamos al principio de este artículo, el símbolo de la nube viene a ser solamente una simple metáfora de Internet. Se remonta a los días de los diagramas de flujo y a las presentaciones que representaban a la enorme infraestructura de Internet, formada por miles de servidores, como nada más que un cúmulo blanco e hinchado que admite conexiones y reparte la información mientras flota.

Futuro de la Computación en la Nube

A principios de 2020, a medida que se ha desarrollado la crisis del COVID-19, las empresas comenzaron a acelerar su proceso de transformación digital a la computación en la nube. Está claro que el trabajo remoto y la continuidad empresarial han sido posibles gracias a esta tecnología.

La importancia de la tecnología en la nube es aún más evidente cuando observamos la brecha de rendimiento que ya existe entre los líderes de algún mercado y los que están rezagados en tecnología empresarial. Casi de la noche a la mañana esa brecha ha aumentado considerablemente.

Los líderes que invirtieron en computación en la nube como parte de sus políticas de transformación digital, que han venido aplicando mucho tiempo antes de la crisis. Gracias a esto han podido ajustar rápidamente sus cadenas de suministro y sus formas de compra. Esto lleva menos costos que los gastos en TI fijos, lo que hace posible reducir el presupuesto en tecnología mucho más rápido que los rezagados que han tardado en migrar a la computación en la nube.

¿Qué pasa después?

La crisis por la pandemia sigue su curso. No sabemos con certeza en qué momento va a finalizar completamente y el mundo empresarial vuelva a la normalidad. Por esto, las reglas en los negocios están cambiando y la escala de incertidumbre es sin duda, en muchas ocasiones, abrumadora. Algunas empresas han reabierto sus puertas. Sin embargo, mientras lo hacen, se han dado cuenta que la mejor forma de superar la incertidumbre es mediante la reinvención y una nueva visión sobre cómo proporcionar y lograr un nuevo valor.

Esta reinvención presenta una oportunidad. Ahora es el momento ideal para que las organizaciones creen y amplíen las capacidades en las que desearían haber invertido antes de la crisis. La agilidad y flexibilidad que permite la tecnología en la nube significa abrir nuevas formas de trabajar, operar y hacer negocios.

Ahora nos encontramos en un punto crucial. Ahora, más que nunca, la computación en la nube es vital para ayudar a las empresas y a las personas a cumplir y hacer realidad sus planes de la transformación digital.

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